Tranquilo,
tenemos lo
que necesitas

Para tu empresa o para tus inmuebles: ponemos en orden los números, el rumbo y las decisiones. Tú dedícate a lo tuyo.

Elige tu ruta

¿Hacia dónde
vuelas?

Dos recorridos, un mismo copiloto. Elige el tuyo y el avión toma la ruta.

Selecciona tu viaje

De aquí a donde quieras

Cuatro cosas
deciden si llegas

Cuánto combustible te queda, hacia dónde vas, si el avión avanza de verdad y quién va a bordo. Falla una y las otras tres dan igual.

Cambiar a la ruta inmobiliaria

De un inmueble a un patrimonio

Cuatro cosas
deciden si renta

Qué compras, cómo lo llevas, qué admite el suelo y cómo lo financias. Falla una y las otras tres dan igual.

Cambiar a la ruta empresarial
01 Finanzas · El combustible

El banco te dice dónde estás.
No hasta dónde llegas.

En marzo entran el IVA, la paga extra y la cuota del préstamo, y eso ya está decidido hoy. Montamos la previsión a doce meses, cerramos el mes de verdad y te decimos qué línea de negocio te da dinero y cuál se lo come.

¿Te suena?
  • Facturas más que el año pasado y en la cuenta hay menos.
  • Los precios se pusieron «como el año pasado, un poco más».
  • Cobras cuando el cliente quiere, no cuando toca.
  • El banco te pide una previsión y la montas esa noche.

Qué te llevas: previsión a doce meses viva, el cierre de cada mes con el margen por línea y por cliente, y el aviso antes del bache. No después.

Ver tu previsión
02 Estrategia · El rumbo

Estar ocupado no es
ir a ningún sitio.

Cuando cada decisión se toma por lo que más quema ese día, el año entero se va en apagar fuegos. Ponemos por escrito dónde estás con números reales, a dónde quieres llegar en tres años y las tres cosas que tocan este trimestre. Un plan de una página que se revisa cada mes.

¿Te suena?
  • El plan existe, pero está en tu cabeza. Pregunta al equipo, a ver qué contesta.
  • Dices que sí a todo lo que entra, dé dinero o no.
  • Lo urgente decide por ti; lo importante lleva un año esperando.
  • Llevas dos años «a punto de» ordenar esto.

Qué te llevas: un plan de una página con números reales y tres prioridades por trimestre. Se revisa cada mes, no cada crisis.

Poner rumbo
03 Operaciones · El empuje

No es que trabajéis poco.
Es que empujáis a mano.

Si cada proceso depende de que alguien se acuerde, el equipo se pasa el día copiando datos de un sitio a otro y el cuello de botella es siempre la misma persona. Escribimos el proceso, automatizamos lo repetitivo y le ponemos dueño y plazo a cada paso.

¿Te suena?
  • Hay una persona que, si falta una semana, para media empresa.
  • El mismo dato se teclea tres veces en tres sitios.
  • Incorporar a alguien cuesta meses: todo está en la cabeza de alguien.
  • No puedes irte quince días sin el móvil en la mano.

Qué te llevas: el proceso por escrito, lo repetitivo automatizado y cada paso con dueño y plazo. Para que el avión avance sin que nadie empuje.

Ver cómo trabajamos
04 Ventas · Las rutas

Si mañana te deja tu mayor cliente, ¿qué pasa?

Vuelas una sola ruta y con dos pasajeros. Y cuando la venta depende de que alguien llame, no hay previsión que valga. Miramos de dónde viene cada cliente, cuánto cuesta traerlo y cuánto vale, y abrimos rutas nuevas para que ninguna sea imprescindible.

¿Te suena?
  • Los presupuestos salen… y nadie los persigue.
  • No sabes cuánto cuesta traer un cliente ni cuánto te deja.
  • Si tú no vendes, nadie vende.
  • La previsión de ventas es una cifra que alguien puso en enero.

Qué te llevas: el mapa de rutas — de dónde viene cada cliente, qué cuesta, qué vale —, un embudo a la vista y un seguimiento que no depende de la memoria de nadie.

Abrir rutas
01 Compraventa · El destino

Comprar bien no es
comprar barato.

Un inmueble se compra por lo que rinde, no por lo que pide el anuncio. Antes de firmar calculamos qué renta de verdad —con impuestos, obra y meses vacíos—, a qué precio deja de tener sentido y cuánto vale la pena ofrecer. Y si no sale, te lo decimos antes de las arras, no después.

¿Te suena?
  • El precio del portal es el de pedida; el de cierre no lo sabe nadie.
  • Los números están en una servilleta: sin impuestos, sin obra, sin meses vacíos.
  • Te enamoraste del inmueble antes de tener el número.
  • Vendiste y aún no sabes cuánto te queda después de Hacienda.

Qué te llevas: el estudio de cada operación —rentabilidad real, precio máximo de compra, coste completo de la firma— y una respuesta clara: se hace o no se hace.

Estudiar una compra
02 Gestión patrimonial · El crucero

Tener inmuebles no es
tenerlos rentando.

Un patrimonio que nadie mira pierde altura sin avisar: rentas que no se actualizan, gastos que se cuelan, un piso vacío tres meses. Llevamos tus inmuebles como lo que son, un negocio: cada uno con su cuenta, su rentabilidad y su siguiente decisión. Renovar, subir, vender o dejar estar.

¿Te suena?
  • No sabes cuál de tus inmuebles te da más y cuál te cuesta dinero.
  • La renta lleva años sin tocarse porque el inquilino «es majo».
  • El IBI, la comunidad y la derrama salen de la cuenta personal.
  • Declaras los alquileres como puedes y en junio llega la sorpresa.

Qué te llevas: cada inmueble con su cuenta de resultados, rentas, contratos y vencimientos a la vista, y una revisión al año de qué vender, qué mantener y qué mejorar.

Poner orden al patrimonio
03 Suelo · El mapa

Un solar sin cédula es un dibujo,
no una inversión.

Lo que se puede levantar en un terreno lo decide el plan urbanístico, no el anuncio ni el vecino. Antes de comprar o de proyectar, leemos la norma, sacamos la ficha urbanística, calculamos el aprovechamiento real y ponemos número a lo que cuesta terminarlo. Si el suelo no da lo que promete, lo sabes antes de pagarlo.

¿Te suena?
  • Te venden el solar por los metros de suelo, no por los que puedes construir.
  • El plan del municipio es de otra época y nadie te aclara las alturas.
  • Tienes una estructura a medias y no sabes cuánto falta para acabarla.
  • Sabes que ahí «se puede hacer algo», pero no qué ni cuánto rinde.

Qué te llevas: la ficha urbanística de la parcela, el aprovechamiento que admite de verdad, el coste de terminación por escenarios y el uso que más partido le saca.

Estudiar un suelo
04 Financiación · El alcance

Cómo se compra pesa tanto como qué se compra.

A tu nombre o con la sociedad, con deuda o sin ella, a diez años o a veinte: cada respuesta cambia el impuesto de la compra, el de cada año y el de la venta. Diseñamos la estructura y la financiación antes de la firma, con el banco al que hay que ir y la cuota que aguanta el inmueble. No la que te gustaría.

¿Te suena?
  • Compraste con la empresa y ahora Hacienda la trata como patrimonial.
  • El banco te pidió un plan y se lo hiciste esa noche.
  • No sabes si la operación aguanta la cuota si el tipo sube dos puntos.
  • La plusvalía de la venta te pilló sin haber planificado nada.

Qué te llevas: la estructura fiscal y societaria de cada operación, el plan que pide el banco, la cuota que soporta el activo y el margen si algo se tuerce.

Diseñar la operación

Las cuatro a la vez

Las cuatro agujas,
un solo panel

Combustible, rumbo, empuje y pasaje se miran a la vez, cada mes. Porque cuando algo falla, nunca avisa por la aguja que estás mirando.

Rentabilidad, rentas, suelo y deuda se miran a la vez, cada mes. Porque cuando algo falla, nunca avisa por la aguja que estás mirando.

El copiloto

El avión es tuyo.
El destino lo eliges tú.

Nosotros vamos de copiloto: los instrumentos a la vista, el rumbo marcado y el aviso antes de la turbulencia. No después.

El plan de vuelo

Qué pasa cuando
dices «hablemos»

  1. 01

    Check-in

    Media hora de llamada. Nos cuentas dónde estás y te decimos sin rodeos si podemos llevarte.

  2. 02

    La hoja de ruta

    Miramos tus números de verdad y te devolvemos la foto: qué pata cojea y qué se arregla primero.

    Miramos tus números y tus inmuebles de verdad y te devolvemos la foto: qué renta, qué no y qué se decide primero.

  3. 03

    El despegue

    Ponemos en marcha lo primero: la previsión, el plan de una página, el proceso que más duele.

    Ponemos en marcha lo primero: la operación que tienes sobre la mesa, la cuenta de cada inmueble, la ficha del suelo.

    Ponemos en marcha lo primero: lo que más duele hoy, en tu empresa o en tus inmuebles.

  4. 04

    Vuelo de crucero

    Cada mes: números cerrados, tres prioridades y la siguiente escala. Sin reuniones de dos horas.

    Cada mes: rentas cobradas, números cerrados y la siguiente decisión. Sin reuniones de dos horas.

Antes de embarcar

Lo que se pregunta
todo el mundo

«Ya tengo gestoría.»

Que siga. La gestoría presenta los impuestos de lo que ya pasó; nosotros miramos lo que viene: si llegas a marzo, con qué margen y por qué ruta.

Que siga. La gestoría declara lo que ya pasó; nosotros decidimos lo que viene: qué comprar, a qué precio, con qué estructura y cuánto te queda después.

«No tengo tiempo para esto.»

Por eso. Lo montamos nosotros con lo que ya tienes; a ti te pedimos una revisión al mes. El tiempo aparece cuando dejas de apagar fuegos.

«¿Cuánto cuesta?»

Depende de qué patas haya que tocar y del estado del avión. Antes de empezar sabes la cifra exacta y qué incluye. La primera llamada no cuesta nada.

«Solo tengo un piso alquilado.»

Con uno también se decide bien o mal. El estudio de una operación es puntual y se paga una vez; el patrimonio se lleva mes a mes cuando ya son varios.

«¿Tengo que cambiar de herramientas?»

Trabajamos con lo que ya usas. Algo se cambia cuando duele, no por sistema.

¿A dónde
quieres llegar?

Cuéntanoslo y te decimos sin rodeos si podemos llevarte, qué haría falta y cuánto tardaríamos. Sin compromiso.

Dos líneas bastan: a qué te dedicas y qué te quita el sueño. Con eso empezamos.